Pedro del Castillo Ramírez

    El Cabo Pedro del Castillo Ramírez pertenecía al 2º Escuadrón del Regimiento de Lanceros de Farnesio, 5º de Caballería cuando tomó parte en la Guerra de África de 1859-1860.

    El 23 de enero de 1860, con su escuadrón cargó contra la caballería mora que asediaba al Batallón de Cazadores de Cantabria que, formado en cuadro, se defendía de sus acometidas en las inmediaciones del reducto "La Estrella".

    El General O'Donnell dispuso que en su ayuda acudiese la Caballería disponible, que en ese momento eran los dos escuadrones de Farnesio, más una sección de Cazadores de Abuera y la Guardia Civil de la escolta del General.

    En el momento en que el Cabo del Castillo entraba al choque con la Caballería marroquí, "su caballo cayó malherido. Castillo rodó por el suelo, pero al instante recobró la verticalidad y echó una ojeada alrededor.

    Cerca agonizaba su montura, y por todas partes sus compañeros alanceaban y se defendían de los golpes de los moros. En medio del delirio de la lucha, contempló admirado la bizarra figura de un jinete musulmán con la espingarda cruzada a la espalda y una bandera en la mano derecha.

    No lo dudó: esgrimió la lanza con rapidez y la clavó en elvientre del arrogante caballeroa hasta enrojecer con su sangre el aamrillo de la banderola, y la instante le arrebató la enseña de la mano ya exánime. Terminada la batalla, entregó el estandarte capturado al brigadier Romero Palomeque, quien lo mostró a O'Donnell, y éste decidió enviarlo a España como regalo para el príncipe de Asturias por su santo". (La Batalla de los Castillejos. Antonio L. Martín Gómez. Editorial Almena. 2009.)

    Cabe citar, por último, que Pedro del Castillo fue ascendido a sargento por este hecho de armas y recompensado con la Cruz Laureada de San Fernando. En el historial del Regimiento, se cuenta que, una vez abandonado el Ejército, el laureado lancero de Farnesio se instaló en Villarrobledo (Albacete), donde regentaba un estanco.