Acuartelamiento Conde Ansúrez

En el año 1896, el Regimiento de Farnesio, 5º de Lanceros abandona la guarnición de Palencia para instalarse definitivamente en Valladolid. Inicialmente, el Regimiento ocupa los edificios que formaban parte del antiguo Convento de la Merced, sito en la calle vallisoletana del mismo nombre. Desde un primer momento, se vio que las instalaciones no cumplian los requisitos de salubridad y habitabilidada que precisaba una unidad militar montada, por lo que la Corporación municipal se dirigió al Ministerio de la Guerra animñándole a construir un nuevo acuartelamiento para el Regimiento de Farnesio.

Dos vistas del antiguo cuartel de La Merced, en la época de su derribo

Y así, el 7 de marzo de 1902, el Regimiento se trasladaba al recién inaugurado cuartel Conde Ansúrez, levantado en la acera izquierda del por entonces Paseo del Príncipe, hoy día del Arco de Ladrillo. El proyecto llevaba la firma del ingeniero militar Sixto Soto Alonso, y recogía las lecciones aprendidas por el Ejército británico en la Guerra de Crimea de mediados del siglo XIX en lo relativo a medidas de higiene y de comodidad para la tropa.

Lo más notable del edificio es la presencia del ladrillo junto con los remarques de piedra en los zócalos, las impostas, las ventanas y las esquinas, que transmite sensación de austeridad, así como la calidad en la construcción  y la excelente distribución racional de los distintos pabellones.

 

Del interior del recinto, hay que destacar la colocación de los escuadrones de manera simétrica con respecto a la plaza de armas, y la disposición de los dormitorios de la tropa sobre las caballerizas en cada escuadrón.

En esos edificios, sobresalen también, como ejemplo de la simetría que preside todo el conjunto, los muros de ladrillo con arcos de las caballerizas y los soportes cilíndricos de hierro fundido de los dormitorios, que proporcionan una sensación de gran diafanidad.

Así mismo,  merece la pena citar el edificio que alberga el picadero, por la luminosidad conseguida con las cerchas metálicas, que salvan una luz de 18 metros.

 

A consecuencia del continuo crecimiento que experimenta la ciudad, en 1965 se aprovecha un destacamento del Regimiento de Infantería San Quintín instalado  en unos terrenos municipales del pinar de Antequera, a las afueras de la capital. En ese destacamento, quedan situados los escuadrones de carros, con todo el material pesado.

Farnesio abandona el acuartelamiento Conde Ansúrez en julio de 1996, y pasan a ocuparlo el Estado Mayor y el Grupo del Cuartel General de la Brigada Jarama I, procedentes de Salamanca.

 

Finalmente, el 14 de marzo de 2000, el acuartelamiento “Conde Ansúrez” cierra sus puertas y pasa a depender de la Gerencia de Infraestructuras y Equipamiento de la Defensa (GIED), que tres años después, en noviembre de 2003, vende en subasta los terrenos por 91,16 millones de euros, siendo adquiridos por un grupo de constructoras y empresas promotoras de viviendas.

El Plan General de Ordenación Urbana de Valladolid mantiene una especial protección sobre todo el conjunto de edificios que componen, en sus 44.000 metros cuadrados, el acuartelamiento “Conde Ansúrez”, de forma que cualquier intervención futura sobre los edificios habrá de hacerse manteniendo el aspecto exterior de las construcciones. Además, el Ayuntamiento de Valladolid anuncia en 2007 su intención de emplear una parte de los edificios de uso público del acuartelamiento para instalar en ella Centro de Creación Cultural.

Sin embargo, a partir del año 2008 el conjunto pasa a convertirse en hogar habitual de indigentes y vagabundos, a quienes sigue más tarde una legión de chatarreros que, ante la desidia general de propietarios y autoridades, desmonta sin pudor alguno la mayor parte de las estructuras de los edificios, cuando no derribándolos directamente, y llevándolo a una situación práctica de ruina.